El otro día me visitó una amiga de mi amita. Su nombre es Noemí. La volví loca, loca. Venía tristona, pero al verme a mí se le quitaron todas las penas. Eso sí, le dí un bocaito para ver como sabía, y la verdad es que me gustó mucho
A pesar de todo (dió un gritito cuando le dí el bocaito) dice que volverá…
