La tenía arrinconada contra los archivadores… Podía oler el terror que desprendía por todos los poros de su piel… No tenía escapatoria… Yo babeaba de placer… Era toda míiiiaaa……
(Nota del autor: He desenfocado la imagen intencionadamente debido a la crudeza de la misma, no apta para cardiacos y almas sensibles…)
Estos primeros dias de Semana Santa, como mi abuela se ha ido a la playa y mis amitos no tenían con quien dejarme por la mañana, mi amito me ha llevado a su trabajo. Esto me ha servido para descubrir un nuevo especimen humano: la chica asustadiza… je, je… que gracia
Aquí me tenéis en pleno susto a Inma una compañera de trabajo de mi amito. Del susto de verme se subía a la mesa de un brinco
Al final descubrió que yo no era tan fiero como aparento (no puedo negar que mi presencia impone, oye) y se atrevió a darme un achuchón. Eso sí, le volví a hacer mi famosa imitación de rugido peligroso (cada vez lo perfecciono más), y otra vez estaba sobre la mesa. Hay que risa tia Felisa…
Por cierto, quien me sostiene es Manolillo, compi de mi amito, es salao er chaval, y con una bici a la que le he echao el ojo…


